POR EL CAMBIO EN EL DECANATO.

John Wayne

Dentro de poco tiempo tendremos la oportunidad de materializar nuestras quejas y reivindicaciones mediante el cambio de la junta de gobierno. Todos y cada uno de nosotros debemos covertirnos en agentes activos que consigan movilizar a la gran masa de compañeros descontentos con la actual situación. Hay que hacerles ver que de nada vale lamentarse si no hacemos nada efectivo para que las cosas cambien.
A aquellos/as que se muestren indecisos o sin ganar de votar el día que corresponda, yo les preguntaría: ¿Creeís que las cosas están mejor ahora que antes? ¿Queréis que todo siga igual? ¿Considerais que la labor de la junta y el actual decano ha sido positiva? Si la respuesta es afirmativa, no cabe duda, a volver a votar a los actuales. Pero, si no es así, ¿No será mejor tratar de cambiar las cosas?
No me corresponde a mí elaborar programas electorales pero es evidente que hay cosas que deben cambiar, por ejemplo: Jamás se puede utilizar el cargo para mangonear y machacar a compañeros disidentes mientras uno se deshace en reverencias a la Admon, hay que permitir el libre debate y votación en las juntas, hay que defender al colegiado frente a la Admon y no al revés, etc, etc. La clave está en el concepto que cada cual tenga de los cargos. A algunos nos gusta el modelo evangélico que habla de “servir, no ser servido”. En efecto, el decano y los miembros de la junta están AL SERVICIO DE TODOS LOS COLEGIADOS que son quienes les han puesto en el cargo. Son una especie de mandatarios suyos. Lo que no se puede hacer es concebir el cargo como un sillón en propiedad desde donde practicar el despotismo y el autoritarismo.
Cambiar ésto, está en manos de todos. Ahora es el momento. De nada valdrá no moverse y lamentarlo denro de dos meses.

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