En busca de la tarjeta sanitaria perdida 

En busca de la tarjeta sanitaria perdida (I)

Hace días comenté que los Abogados ya éramos personas puesto que nos concedían sanidad pública. El caso es que, tal y como uno sospechaba, ya que no en vano conoce el país en el que vive, ahora comienza el período de despropósitos que, si no se lo toma uno con una cierta dosis de humor, sería para huir en patera fuera de España. He aquí lo que me pasó ayer. Sras y Sres, atentos al “Spanish Circus”:

Acudo a mi ambulatorio (con cita previa) a que me tramiten la tarjeta para mi y los mios. Me atiende una sra muy amable, Me pide mis datos y al mirar en el ordenador me pregunta:

  • ¿Es Ud pensionista?

Le aclaro que no (qué más quisiera yo). Que pensionista era mi padre y que yo estaba con él en la sanidad pública cuando aquel vivía y yo no trabajaba. Le cuento las vicisitudes de los Abogados hasta obtener la sanidad pública y me mira con cara de alucinada. Me comenta que, desgraciadamente, hemos llegado en mal momento ya que, actualmente, no saben (!!!) si volverá a haber una tarjeta sanitaria única para toda España y que tiene que meter mis datos y los de mi familia en el ordenador pero….

  • El programa informático nos falla y no podemos añadir datos nuevos. Sólo puedo cambiarle de médico si lo tuviera pero nada más. Le sugiero que pida hora para el lunes próximo a ver si para entonces ya está resuelto el problema. Pero le sugiero que llame antes y pregunte si ya se ha arreglado el problema informático, más que nada para no hacerle perder el tiempo.
  • ¿???????

Me pellizco para comprobar que no estoy soñando y dudo si montar el pollo o contenerme. Opto por lo segundo después de acordarme de Job y su paciencia infinita. Después, pido hora para vacunar a mi hijo Alvaro, que ya tiene un mes. Me da hora para la vacuna pero me dice que:

  • Como Alvaro no consta y no puedo meter sus datos le doy hora para vacuna a nombre su otro hijo, Gabriel, eso sí, cuando vaya a poner la vacuna avise a la enfermera que en realidad la vacuna es para Alvaro aunque figure Gabriel.
  • ¿????????

No obstante, con educación y buenos modales expreso mi “malestar” por la situación, La Sra me da la razón e indirectamente echa la culpa a Mariano del desbarajuste. No me molesto en contradecirla porque yo, ni voté a Mariano, ni lo haré jamás.

En fin, ya veremos en que acaba esto.

(Continuará. No se pierdan el siguiente capítulo de “En busca de la tarjeta sanitaria perdida”).

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