CABREO GENERALIZADO

Qué razón tienes, cowboy de la pradera, en tu último post que has publicado. Tanto me ha gustado que en lugar de hacerte un comentario a continuación, te hago todo un post ex professo.

Pero no te creas que las nuevas sobre Tasas son tan buenas: el Megalómano que ocupa la cartera de Justicia ha dicho que va a “modificar” la Ley de Tasas por el tirón de orejas que entre compinches de Partido le ha dejado caer la Sra. Becerril, ¿Defensora? del Pueblo. Ya se le caía la cara de vergüenza a la interfecta por no presentar (como no ha hecho a día de la fecha) un pertinentísimo recurso de inconstitucionalidad contra el Tasazo, y para cubrir las apariencias le dijo a su colega de Génova-13 que ya está bien, chaval, no me lo pongas más difícil y contenta a estos pobres desgraciados con un par de golosinas en forma de “rebajas” de las dichosas tasas como las propias de la cuesta de Enero; más que cuesta, ésto es el Tourmalet, la Croix de Ferre, el Alpe D´Huez, el Mont Ventoux, el Mortirolo, la subida a los Lagos de Covadonga y el Angliru, todo junto y en la misma etapa.

Y eso es lo que se pretende, amigos: MODIFICAR la Ley, REBAJAR el importe de algunas Tasas…, esperando que con ello los más débiles mentalmente callen y otorguen y hasta aplaudan al Megalómano. Tal es la actitud, por cierto, que el Consejo General de la Abogacía y todos los Colegios cipayos del mismo adoptaron con la recogidita estúpida de firmas de todo quisqui (profesionales y ciudadanos) para mostrar su oposición a las Tasas, porque si no lo leísteis en la convocatoria y en los impresos en donde se recogían las firmas, aparte la memez de “ciudadanos y ciudadanas”, se abogaba por la MODIFICACION de la Ley para REBAJAR el importe de las mismas, NO POR SU RADICAL DEROGACION, es decir, que se asumía como inevitable que haya tasas y que nos pringuen el bolsillo a costa de cuota de trabajo que nos quitan una vez más.

A ese respecto, en breve espero poder colgar un post sobre un artículo deleznable donde los haya que se publicó recientemente de ese señor que dice representar a toda la Abogacía española pero que sólo se representa a sí mismo y, si acaso, a los grandes lobbies de poder ligados a los macrodespachos de toda España. Aunque eso sí: su poltrona y sus privilegios los pago yo, y tú, y todos los colegiados de toda España.

Pero lo que El Novio de la Muerte exige y lo que El Patio de mi Colegio exigimos no es para nada “modificar” ni “rebajar” nada. Lo que queremos es que se DEROGUE la Ley de Tasas y que consiguientemente se SUPRIMAN las tasas que dicha norma exige por inconstitucional, por abusiva, por injusta, por confundir maliciosamente la tutela judicial efectiva con la “tutela judicial en efectivo”… Y mientras eso no ocurra, a mí no me engaña ni el Megalómano, ni la ex-ministra ucedera de tiempos de Suárez y ex-alcaldesa de Sevilla con el PP y ahora encumbrada digitalmente (ésto de las Nuevas Tecnologías es la leche para los nombramientos digitales…) al puesto de ¿Defensora?, e insisto con las interrogantes, del Pueblo, ni nadie.

Porque yo me pregunto: va una persona por la calle y le roban la cartera con toda la documentación y el dinero que lleva en ella. La otra opción es que le roben la cartera pero el ladrón, piadoso y comprensivo él, le devuelva las fotos de los niños, el DNI y las tarjetas del Carrefour, y se quede con todo lo demás: dinero en efectivo y tarjetas de crédito y débito. Alguien dirá: bueno, en el segundo caso, el daño se minimiza y al menos la víctima ya no tiene que ir a hacerse fotos de carnet al Fotomatón de la esquina para tramitar un nuevo DNI…, conserva la foto del peque de la casa metiéndose el dedito en la nariz…, o puede seguir ganando Puntos cada vez que compra algo en la multinacional gabacha… Pero yo respondo: no, eso no me vale. A mí no me vale el “mal menor”, porque el mal menor sigue siendo mal, menor o mayor, y yo no quiero el mal sino el bien. Y porque si yo soy inocente y no quiero ser víctima, no quiero ser ni pequeña ni gran víctima, no quiero que me roben ni un pelo de mi ropa; ni la cartera, ni el dinero, ni la documentación, ni los recuerdos de familia, ni nada. Otro ejemplo, y ya sobran: pena de latigazos en plan Shari´a islámica de esos tipos tan majetes ellos que son los musulmanes, demócratas de toda la vida, a los que un cenutrio de León metido a Presidente de Gobierno de un país gracias a la sangre de 200 inocentes quiso imbricarse con ellos con aquella memez (una más del sujeto) de la Alianza de ¿Civilizaciones?, sin importarle que los cochinos en cuestión (para algunos es un animal impuro, pero para España significa poder presumir de algo tan sublime como el jamón de bellota…) humillen atrozmente a la mujer con leyes medievales absurdas en pleno siglo XXI, mutilen genitalmente a las niñas o las casen a los siete años con viejos verdes de 60, prohíban llevar canciones occidentales como politonos en sus smartphones, o dinamiten obras de arte simplemente por ser expresiones artísticas de algo que no es lo suyo… Pues bien: ley islámica al canto y a un tío le condenan a 100 latigazos en una plaza pública por un hurto de poca monta (si fuera robo, ojito, le amputarían las manos): ¿acaso sería mejor remedio darle “sólamente” 50 latigazos en vez de 100? Así, rebajando el castigo, parece que todo el mundo, hasta el condenado, estaría más conforme con la pena impuesta.

Es ocioso decir que ni en el caso de la víctima del robo de su cartera en la calle, como al culpable de un delito contra la propiedad que no lleve aparejada pena más grave (amputación de miembros) según la ley coránica, la mera “rebaja” del daño causado –en el caso del robo de la cartera, no perder todo lo que uno llevaba en ella; en el caso de la Shari´a, reducir a la mitad el número de latigazos- no parece en modo alguno la mejor solución ni para el que ve cómo le han robado la cartera, ni a quien es inocente del delito que le imputan y le castigan a ser azotado públicamente: ni a 100 latigazos, ni a 50, ni a 1. Es como aquél que decía a su víctima que la iba a violar…, ¡pero sólo un poco! Pues qué flash…

Cuando algo es injusto (y no quiero meterme ahora en calificaciones netamente jurídicas porque lo sabemos todos, hasta el propio Megalómano, con lo cual prevarica el muy des-graciado… literalmente empleado dicho término), es injusto en lo más y en lo menos. O es o no es. Igual que nadie puede violar a una mujer “sólo un poquito”, porque o la viola o no la viola; o no puede asesinar a otro “un poquito”, pues tampoco en este caso el Estado nos puede ROBAR en materia de imposición de Tasas aunque sólo sea un poquito, menos que lo que decía inicialmente la Ley, que cuando nos robaban 800 eurazos por meter una apelación contra una sentencia civil ahora “sólamente” nos pidan 500, 400 ó 300. Es que tanto me da que me da lo mismo. Lo que la Abogacía pide, lo que El Patio pide por sí mismo en el ámbito que le corresponde en el Principado de Asturias y a través de la CEAT a nivel nacional, lo que este humilde redactor de estas torpes líneas pide al Megalómano y a toda su troupe de cenutrios con sueldazo y coche oficial no es que nos violen “un poquitín”, o que nos dén “menos latigazos”, o que nos devuelvan parte de lo que llevábamos en la cartera, o que en vez de pagar 800 euros por formular un triste recurso de apelación (algo tan normal o que debería serlo en un régimen jurisdiccional de un país occidental y avanzado como creíamos que era España) tengamos que pagar mañana la mitad…, sino que lo que pedimos es que NO nos violen, NO nos roben (ni en más cantidad, ni en menos), NO nos dén de latigazos y NO nos impongan el pago de una tasa a nuestros ex-Clientes porque, como dicen los andaluces, “ezto no ze pué aguantá”.

Y pedimos, igualmente, a los que ocupan los cargos representativos de nuestra profesión, que NO dejen de pelear hasta la DEROGACION de la Ley porque NO estamos de acuerdo ni con lo que hay ni con la mitad de lo que hay; NO QUEREMOS TASAS QUE NOS HURTEN CLIENTES. PUNTO.

Y decía bien antes cuando decía EX-CLIENTES, porque Clientes ya no tenemos desde hace dos meses. Todos los días que hablo con compañeros Letrados en el Colegio TODOS, absolutamente TODOS, me dicen, me decís, que las Tasas os han acabado de rematar, que tenéis los Despachos patas arriba y que no os entra un caso nuevo ni haciendo vudú al Megalómano (lo del vudú sería una idea, bueno, tal vez…). Y quien diga lo contrario, o no ejerce la profesión en aquellas materias en las que se nos imponen las tasas o miente como un descosido. Claro, quizá DICTATOR, como sólo se dedica al Penal, cree que exageramos y que no es para tanto porque él sin duda no habrá tenido por qué notarlo, pero quienes también hurgamos en otros campos del Derecho estamos ya igual que Santa Teresa de Avila: vivimos sin vivir en nosotros, y con los gastos fijos de Despacho ahí apremiándote todos los meses.

Decía antes mi vaquero favorito que no se podía exigir el pago de la tasa en las primeras semanas porque la chapucería gallardoniana hizo que entrara en vigor la Ley sin tener dispuesta la parte fiscal de la norma. Bueno, según y cómo porque todos sabemos que en cierto Juzgado gijonés de Primera Instancia, IGNOMINIOSAMENTE y también rozando la prevaricación (porque debe constarle a dicho Sr. Secretario e, indirectamente, al Juez del que depende, lo injusto de su actuar), exigió el pago puntual de la tasa desde el primer día de entrada en vigor de la Ley 10/12 al amparo de que como el BOE lo que publicó fue la Ley y lo de Hacienda sólo fue una comunicación que un Secretario de Estado hizo en los medios…, pues eso, que me la cojo con papel de fumar y hago gala de un talibanismo jurídico radical y me ciño a lo que tengo publicado en el diario oficial del Gobierno… Infumable. Pero eso es para que cuando luego esos cuerpos de funcionarios se ponen en huelga porque les quitan una paga extra o les birlan cuatro “moscosos” salgan los imbéciles de algunos rectores de Colegios de Abogados compitiendo entre sí para pelearse por saber quién es el primero que se apunta el tanto de ser quien primero apoyó públicamente las movilizaciones de Secretarios, Jueces y demás familia. Vergüenza debería darle a muchos esas serviles actitudes, rediez, que parecen lacayos de segunda en vez de ciudadanos de un Estado de Derecho y titulares de una profesión que debería recuperar el prestigio social que siempre tuvo. Pero claro, para que algo le dé a uno vergüenza es presupuesto previo tener vergüenza, concepto que últimamente se ha convertido en un bien escaso donde los haya.

Y qué sapiencia la tuya, texano de pro, cuando censuras la absurda y cobarde actitud de todos los Gobiernos (del de ahora, del de antes, de todos) al negarse a legislar a golpe de opinión pública, en caliente. Porque lo malo no es que no remedien los agujeros legales en caliente, sino que luego, en frío, siguen dejando las cosas como están. Aquí unas menores asesinan a una amiga de la pandilla en Cádiz creo recordar “para saber qué se siente matando a alguien”, y como son menores, pues hala, Ley del Menor al canto y ni cárcel, ni gaitas; la pobre chica al hoyo, y las vivas, al bollo. Y ni se modifica la Ley del Menor cuando los ánimos están exacerbados, ni luego, a posteriori, cuando ya somos todos un iceberg, se tiene esa vergüenza torera a la que yo me refería antes para ir al Parlamento y modificar, derogar, o lo que haga falta con leyes inícuas que nos hacen ser la mofa del mundo civilizado (Occidente) y hasta del incivilizado (sin ir más lejos, esos sujetos a los que antes aludí que se niegan a comer carne de cerdo pero no les duelen prendas en lapidar a una mujer por engañar a su marido), porque los civilizados nos apartan despectívamente de la circulación (ahora no vamos a poder emigrar por ejemplo a Suíza por culpa de tener pasaporte español…), y los incivilizados nos toman por el pito del sereno y creen que aquí todo es jauja y que no existe el principio de reciprocidad, y en su casa yo tengo que hacer lo que ellos digan porque tengo que respetar su cultura (sic) y en la mía también tengo que hacer o dejar hacer lo que ellos me digan porque si no lo hago soy un racista, un xenófobo y un nazi furibundo.

Si no nos hemos vuelto todos gilipollas, nos falta un tris. ¿No es para llorar?

Hace tiempo que hemos dejado de ser una nación seria, cowboy. De ser Reserva Espiritual de Occidente hemos pasado a ser Cloaca Inmunda del Mundo Mundial, y el Megalómano lo sabe, Mariano “Rajao” lo sabe, y todo el mundo lo sabe, y claro, nos toman por tontos y abusan. Creen que no es un insulto a la inteligencia enseñar tu declaración de la renta para demostrar que no has cobrado sobres en negro…, como si ahora la Policía Secreta llevase uniforme, vamos, lo mismo: cobras en “B” y lo declaras. Y el Megalómano aumenta a 2´5 veces el IPREM el umbral para acceder a la Justicia Gratuíta al objeto de ganarse el favor de la progresía esa a la que él es tan proclive, igual que conceder la Justicia Gratuíta a la Duquesa de Alba, por mucha pasta que ésta tenga, si un día su flamante esposo usa y abusa de su notoria mayor juventud que la aristócrata y le parte los morros de un sopapo bien dado: como sería víctima de violencia de género (expresión deleznable léxicamente hablando, por cierto; otro día me detendré en eso), pues hala, Abogado y Procurador de Oficio gratis total…, aunque tengas más títulos nobiliarios que el Rey de España y más pasta que el judío Rockefeller. Con ocurrencias así, con memeces así, con barbaridades así, ¿cómo hablas de países serios refiriéndote a nuestra querida España?

Pero en algo tenía que discrepar contigo: sí que saben, los de La Casta, dónde tienen la mano derecha, sí. ¿Con qué te crees tú entonces que se apañan para ROBAR al pueblo y vivir como viven ellos y sus allegados, queridas y amigas especiales que les acompañan incluso en viajes oficiales? Había uno que era manquín y está en el recuerdo de todos, con muy buenos lazos con la Superioridad…, y el tío estuvo en un tris de entrar en prisión por lo que se iba de la única mano que le quedaba, así que si llega a tener los dos brazos ya ni te cuento. Y los que tienen mano derecha y mano izquierda, pues lo dicho: a dos manos, vaquero, a dos manos…, que tenemos cinco veces más políticos profesionales que Alemania, con la mitad de población; con eso está dicho todo. Y luego critican a Frau Merkel…, vete tú a Angela a hablarle de “inmersión lingüística”, de “embajadas de CC.AA. en el extranjero”, de “yernísimos” y de “faisanes” y verás a dónde nos manda a todos.

Si el Rajao se pusiera a cesar a todo el que no vale o vale demasiado para según qué cosas, no quedaba ni él: medio Gobierno está salpicado por la corrupción; él mismo viajó “by the face” pagado por la trama Gürtel a Canarias, y tendría que explicar cómo fue lo de su vacante en el Registro de la Propiedad de Santa Pola que ocupaba hasta que Fraga le llamó para una Consejería de la Junta de Galicia hace más de veinte años…; de la Casa Real mejor no hablamos porque entonces se arma la gorda (como decía un chiste, entra tanto y no podíamos exigirles que entregasen las armas, cual se pide a los terroristas, y al menos luego no se pegarían un tiro en el pie, como fue el caso…); y de la Oposición, esos de la Oposición que me estén calladitos como muertos por lo menos durante tres o cuatro generaciones hasta que todos los que nos llevaron al precipicio ya no dén ni ortigas. ¿Cesar? ¡Pero si es que no me sirve ni uno solo! Y si alguno es honrado de verdad, entonces será que es idiota, con lo cual tampoco sirve para gestionar la res publica.

¿Por qué te piden más para ser barrendero de tu pueblo que para ser Ministro del Reino (bananero) de España? Muy sencillo: porque para ser barrendero no se permite que nombres a 25 asesores de tu confianza con cargo no a tu sueldo de barrendero sino a cargo del erario público. Entonces tenemos que ser un país de barrenderos muy listos y de políticos ineptos, inútiles, golfos, vagos, sinvergüenzas y rematadamente imbéciles; total, luego nombro a los amiguetes e hijos de los amiguetes para que chupen de la teta de Papá Estado para que me digan qué corbata me tengo que poner cada día…

Confieso mi devoción por don Arturo Pérez-Reverte. Y como él, mis escritos son siempre premeditadamente duros no por un ánimo de ofender que en honor a la verdad es algo que no poseo (salvo que se confunda la “ofensa” a un individuo con la “definición” de dicho individuo: v.gr., llamar “ladrón” a Luís Roldán no es un insulto, es una descripción del fulano en cuestión), sino con sólo el ánimo de remover conciencias, de golpear esas conciencias adocenadas que tragan todo lo que les echen sin razonar, sin reflexionar, sin tomar una postura crítica de la realidad que nos circunda, aceptando todo lo que nos lanzan sea gloria bendita o sea kk de vaca. En la profesión de Abogados debemos ser profunda y radicalmente críticos con todo lo que nos rodea, tener ánimo de científicos y no dar nada por supuesto. Si en algún momento a nuestros lectores les provocamos un instante lúcido de espíritu crítico y de sana controversia sobre cualquiera de los temas que tratamos aquí, nuestros esfuerzos y este Blog no serán vanos. Iremos en el buen camino.

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