Propaganda manipuladora

La propaganda y la manipulación siempre han sido un arma común en todas las guerras. Así, Ramsés II convirtió la batalla de Kadesh en un éxito sin precedentes de su ejército sobre los hititas aún cuando, en términos estratégicos, lo cierto es que el resultado fue de empate técnico. Siglos después, los ingleses lanzaron las campanas al vuelo ante el desastre de la Gran Armada (llamada por ellos, con evidente sorna, la Invencible). Pero callaron como muertos ante el desastre posterior de sus fuerzas en La Coruña, ante el coraje de María Pita y los coruñeses. Como también ocultaron el monumental desastre de su flota al estrellarse en Cartagena de Indias contra las fuerzas españolas mandadas por Blas de Lezo, en el siglo XVIII. Más recientemente, el Dr Goebbels fue maestro de la propaganda en el Tercer Reich, aunque en el fondo no era más que un aprendiz ante la formidable maquinaria de propaganda y manipulación de la URSS y la Komintern.

Todo esto viene a cuento, salvando las evidentes distancias, del comprobado efecto que algunos compañeros padecen a propósito de la propaganda colegial. La actual Junta gobernante se ha negado en reiteradas ocasiones a explicar cuestiones tales como: Los desembolsos que suponen para las arcas colegiales el sueldo del Secretario Técnico, la justificación de determinadas partidas que carecen de justificación alguna en tiempos de crisis, etc. También ha dado sobradas muestras de autoritarismo al negarse a convocar una reunión para tratar el tema de las tasas, que tanto preocupa a todos los letrados, limitándose a colocar cuatro cartelitos y hacer una foto con la chapita de “Tasas no”, se ha impedido a compañeros usar las instalaciones colegiales para asuntos relacionados con la problemática colegial e incluso se les ha amenazado con abrirles un expediente sin explicar donde aparece una conducta como esa tipificada como falta y si ésta, en todo caso, sería leve, grave o qué. Y, en definitiva, no se hace nada, ni se toma iniciativa alguna que justifique su existencia. Lo único que parece preocupar algunos es la posible desaparición de Colegio de Gijón y la desaparición de sus poltronas.

Por el contrario, desde la Asociación El Patio, se está tratando de llevar a cabo un ímprobo esfuerzo en pro de los intereses de todos. Ayer mismo, una delegación de dicha Asociación se entrevistó en Oviedo, con el Director General de Justicia del Principado de Asturias, para explicarle los principales retos que actualmente tiene sobre la mesa nuestra profesión. A lo largo de más de un hora el Director escuchó con atención las cuestiones que se le plantearon y se comprometió a tratar de solucionar bastantes de estas cuestiones, como por ejemplo, el retraso en el pago de los turnos de oficio a la vez que estudió con atención el cuadro comparativo que, sobre la retribución del turno, se le presentó respecto de las diferentes Comunidades Autónomas.

Esta iniciativa no la llevó a cabo el Colegio de Abogados de Gijón (seguramente ocupado en asuntos más importantes como la organización de una gymkhana o un torneo de mus) sino la Asociación El Patio de mi Colegio. Sin embargo, como fruto de la manipulación de la realidad y de una hábil propaganda, muchos colegiados parecen ver en la actual Junta de Gobierno un ejemplo de seriedad y ponderación. Por el contrario, El Patio vendría a ser un conjunto de kaleborrokeros. Y esta es la desgraciada realidad. Si la entrevista de ayer da buenos resultados es seguro que muchos comenzarán a colgarse medallas que no les corresponden mientras que otros seguirán cargando con el injusto sanbenito que les han colgado.

Esperemos que, más bien pronto que tarde, muchos despierten de letargo en que se encuentran y vean la realidad, que salgan de esa especie de Matriz virtual creado por los manipuladores de turno.

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