ABUNDANDO EN LO QUE BIEN ACABA DE DECIR MI AMIGO Y COMPAÑERO “SAVONAROLA”…

En efecto, como acaba de relataros mi buen amigo Savonarola, ante la negativa no por habitual en el Diez Veces NO (DecaNO) menos sonrrojante y digna de enojo profundo por nuestra parte de no querer convocar una Junta General Extraordinaria que tratase monográficamente la aplicación de la Ley de Tasas en nuestro ámbito y qué posibles medidas se podían arbitrar contra la misma, El Patio decidió recurrir ante el Consejo General lo que nos parecía una auténtica machada por parte de quien manda en la Junta de GobierNO de Gijón contra el sentir (y los intereses profesionales) de todos los Abogados de Gijón; me cupo el inmenso honor de ser yo quien suscribiera aquel recurso en nombre propio como colegiado de Gijón y asímismo en mi cualidad de Presidente de la Asociación de Abogados EL PATIO DE MI COLEGIO. Que media España esté levantada en pie de guerra contra las Tasas de Gallardón, muchos Colegios incluídos, y que aquí se nos vete el derecho de exigir a nuestros jefes corporativos locales a que convoquen una Junta General Extraordinaria cuando cumplimos todos los requisitos que exigen los Estatutos colegiales nos parece, cuando menos, indigno de quien figura y sale en la foto, los vinos y rosas, la farándula y los oropeles, gracias y por cuenta (y a costa) de todo el censo de colegiados gijoneses.

En los archivos adjuntos podéis examinar la resolución que dictó el Consejo General de la Abogacía el pasado mes de Marzo, he de reconocer que contra todo pronóstico no porque no pensásemos que nos avalaba la razón sino porque dudábamos de que el Consejo fuese a acoger nuestras argumentaciones (de lo cual nos congratulamos todos y por lo cual reconocemos públicamente –por una vez- la equidad y justicia de dicho órgano corporativo), y que además, afortunados que somos los patios, le fue notificado a nuestra por entonces Secretaria de la Asociación en pleno III Congreso Nacional de los Abogados del Turno de Oficio que estábamos celebrando por aquellos días en Alcalá de Henares. Podéis imaginaros el regocijo que tuvimos y los ohsss de admiración que se ganó nuestra Asociación entre compañeros de toda España que asistían al Congreso (con no pocos representantes de unas cuantas Juntas de Gobierno, por cierto) cuando nos pasaron la información vía SMS y nosotros, una vez confirmada tras el lógico inicial subidón, la trasladamos de inmediato a todos los congresistas…

El caso es que la Comisión Permanente del CGAE estimó nuestro recurso por unanimidad (ésto es importante destacarlo) y revocó el Acuerdo ruín e indigno que en su día había dictado quien no merece representar a un colectivo profesional de casi mil compañeros, en decisión la del Consejo que según nos confesó allí en Alcalá algún Decano muy próximo a nuestras posiciones reivindicativas, levantó muchísimas ampollas y un grave malestar a quien siempre dice NO frente al propio Carnicer, al que le pidió “explicaciones” ante lo que él consideraba una “humillación” en toda regla a manos de esos malditos chicos irredentos del dichoso Patio de mi Colegio… Le habíamos pintado la cara delante de sus propios colegas. Triunfo total para El Patio. Triunfo total (y ésto es mucho más importante que El Patio), para toda nuestra profesión y para quienes formamos parte de la misma, pues a ellos, a nosotros mismos, van encaminados siempre todos nuestros esfuerzos y desvelos.

Como muy bien afirmó Savonarola hace un momento, Sergio Herrero, insensible ante los gravísimos problemas que sufrimos los colegiados (y que no son desde luego saber el itinerario de la Gymkana a celebrar este año, ni si lloverá o hará sol el finde que hagan la marcha a pie a Covadonga, ni siquiera –con ser muy grave- que cuando te convocan a una conferencia profesional en los locales de nuestro Colegio ésta haya de ser celebrada en la liliputiense casona de Cimadevilla… y que te digan que vayas pronto porque luego si te demoras un poco no cabes), decidió recurrir lo que él consideraba una afrenta personal del Patio y en particular de su humilde pero encorajinado Presidente hacia él, el Ser Superior del Colegio de Gijón, porque a fin de cuentas, como ya se os dijo, los honorarios de Letrado que haya que pagar para dirigir ese recurso contencioso-administrativo ante el TSJ los vamos a pagar los 900 colegiados gijoneses y no él, ni esos junteros abducidos por ese Ser Superior que entran allí y pierden repentinamente su raciocinio, su independencia de criterio, su sana crítica…, los derechos del Procurador lo mismo, y hoy mismo leía una resolución de Hacienda, y os aporto a continuación el enlace, que los Colegios Profesionales NO van a tener que pagar Tasas cuando accedan a los Tribunales en demanda de la tutela judicial efectiva, la suya, claro. Otro motivo añadido más para edulcorar la beligerancia de los Colegios contra las Tasas ya que ellos mismos, gracias a esas interpretaciones tan “así”, como la política seguida en España para conceder indultos, se van a librar de pagarlas para, como en esta ocasión, con nuestro dinero de colegiados, pero sin pagar las Tasas, atacar y perjudicar los intereses de los Letrados que formamos parte de aquéllos. Tan paradójico y surrealista como objetivo y cierto. Leed el siguiente enlace:  http://www.expansion.com/2014/06/16/juridico/1402935829.html

 

 

Así las cosas, os facilito también copia del escrito que nuestra Asociación ha presentado hace unos días para personarse en ese recurso porque, no nos engañemos, el recorrido que le vemos al Consejo General para defender ante el TSJ su propio Acuerdo de Marzo estimamos que es más bien corto, muy cortito… Dudamos de veras desde El Patio –y nos encantaría equivocarnos- que el Consejo General realice una defensa brava y a cara de perro de su propia argumentación en Oviedo y más bien tememos que haya un paripé para salvar los muebles y la cara a todo quisqui y que el Colegio, echando el resto, esté más cerca de lograr la revocación del mismo y que el TSJ le dé la razón. Para evitar esa comedia y por eso mismo hemos decidido sin duda alguna personarnos también nosotros en las actuaciones y velar por nuestros propios intereses, que son los vuestros, compañeros. CON NUESTRO PROPIO DINERO, QUE CONSTE: EL PATIO ES QUIEN SE PAGA TODO. Al menos así garantizamos que va a haber una voz contundente, astifina y preñada de convicción que va a defender los intereses de los Abogados que queremos debatir fórmulas (que las hay, Sergio, las hay y muchas y muy buenas…) para combatir la aplicación de la Ley de Tasas y, derivado de ello, parar la sangría de casos y Clientes que estamos sufriendo todos los Abogados que no sólo nos dedicamos a Penal y llevamos asuntos en jurisdicciones donde sí es exigida inmisericordemente la maldita Tasa gallardoniana.

Personación Patio ante el TSJ

Os seguiremos informando, como siempre. Pero de momento, sirvan estas líneas, como las del distinguido compañero que me precedió en ello, para publicitar la realidad objetiva y tozuda de unos hechos que, si yo fuera Decano, no sólo me sacarían los colores, sino que me sacarían a gorrazos de la poltrona que estaría ocupando para daño, deshonra e ignominia propia y de toda mi profesión. Un Decano así, con un pelín de vergüenza torera que tuviera (sí, ya sé que hablo de un imposible, lo sé), dimitiría pitando porque su ética personal no le debería permitir seguir calentando el sillón ni un minuto más cuando se ve, se descubre, y se publican, las “maniobras orquestales en la oscuridad” que está haciendo PARA PERJUDICAR AL COLEGIADO USANDO ENCIMA EL PROPIO DINERO DEL COLEGIADO, poniendo por delante su indisimulado egocentrismo y su personalismo por encima del bien común y de los intereses de todos los colegiados, a los que juró servir y no servirse de ellos, que es muy distinto. Vivir para ver.

Tenemos al Caballo de Troya en casa, chicos. Los Abogados gijoneses tenemos como máxima cabeza visible de nuestro Colegio a quien actúa manifiestamente contra nuestros intereses profesionales haciendo viajecitos de placer por media España con su Guardia Pretoriana adozenada para asistir a los saráos del Consejo y/o de las Juntas de Gobierno (como la indecencia moral de los gastos que hicieron recientemente en el aquelarre de Vigo de las Juntas de Gobierno) mientras por otro lado aplica la LEY MORDAZA a sus colegiados y les prohíbe reunirse para debatir su futuro o cumplir con su obligación de convocar una Junta General para discutir qué podemos hacer ante el penúltimo ataque no contra la tutela judicial efectiva del justiciable que significa el Tasazo, no, señores…, sino contra el futuro mismo de nuestra profesión como Abogados, amenazados de lock out y tener que irnos para casa porque simplemente DESDE QUE ENTRARON EN VIGOR LAS TASAS NO NOS ENTRA TRABAJO EN NUESTROS DESPACHOS. Y ésto se puede decir más alto, pero no más claro. Y el que lo niegue, o no es Abogado y no ejerce como Abogado, o miente como un bellaco. Parafraseando al clásico aforismo legal, “dura veritas, sed veritas”.

Y por cierto, y ya para finalizar: el “compañero” (nunca unas comillas fueron tan oportunas) que firma el recurso contencioso interpuesto CONTRA LOS ABOGADOS GIJONESES por parte del Ilustre Colegio de Abogados de Gijón es un tal… JAVIER MENÉNDEZ REY, al que muchos conoceréis. Todo queda en casa. Aquí se habla siempre con luz y taquígrafos, compañeros; no la hagas, no la temas; el Procurador, Ignacio López González, de Oviedo. Os lo digo para que sepáis bien, que sepa todo el mundo, quiénes son los “compañeros” que nos están apuñalando por la espalda, con los que se puede (o tal vez no) trabajar, siendo Abogados que van contra Abogados, Procuradores que van contra Procuradores (nuestra filosofía anti-Tasas ampara no sólo a nuestro colectivo, sino también a nuestros hermanos los Procuradores de los Tribunales). Y todo a cambio de una fruslería como podrían ser las famosas treinta monedas de plata, ¡¡Judas!! En verdad debemos tener razón los patios cuando denunciamos lo espantoso que pinta el presente y el futuro de nuestra profesión si no adoptamos medidas quirúrgicas y democráticas (no rendidas a las oligarquías dirigentes) que pongan coto a estos desmanes, porque la verdad, Javier, prestarte a dirigir un pleito como éste, en el que vas a litigar contra tu propia sangre, contra tus propios compañeros, contra tus propios intereses de profesión, que tú visto está que no llevas sólo Penal…, o es de gentes muy necesitadas de esos honorarios, de esas cuatro perras que te puede suponer este asunto, o es de personas que no ponen la moralidad de sus actos en la cúspide de los requisitos imprescindibles e irrenunciables a la hora de decidir aceptar o renunciar a un asunto profesional. Ya sé, ya sé, que el hambre es muy negra, pero…

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