Corporativismo?


Contrariamente a lo que la mayoría de la gente piensa, la Abogacía es una profesión poco o nada corporativista. Todos tenemos multitud de ejemplos acerca de como se las gastan algunos “compañeros”, tanto fuera como dentro de los juzgados. No sólo eso, la insolidaridad, es otra de sus características más visibles.
Hace tiempo, publicaba la prensa la noticia de la huelga que llevaban a cabo, en Inglaterra y Gales, los Abogados del turno de oficio. En un sitio donde los letrados cobraban el doble que aquí, la huelga había tenido una gran repercusión y planteaba no pocos problemas a la Administración. Esto, en España, es inconcebible. No digamos ya a nivel nacional (donde cada taifa autonómica iría por libre) si no que, a niveles inferiores, ya tenemos ejemplos de ello. Hace años, la huelga que se convocó y de la cual algunos fuimos testigos directos, no obtuvo resultado alguno, no ya solo por la falta de apoyo decidido de los Colegios, si no por la insolidaridad de algunos buitres togados que prefirieron llenar sus faltriqueras con algunas monedas de oro más que hacer causa común con el resto de compañeros por una causa justa que, en definitiva, iba en beneficio de todos.
Actualmente, las cosas van de mal en peor. No sólo se congelan los honorarios si que encima la Admon no paga porque no le da la gana. Y nada apunta a que las cosas vayan a cambiar. Está visto que aquí, in Spain, sino eres okupa o profesional de la kale borroka no te hace caso ni el tato.
Y eso por no hablar de la nula presión que se ejerce sobre el Colegio de Abogados donde Dictator campa a sus anchas sin que nadie ose criticarle lo más mínimo. Es más, cada vez que se convoca una reunión sobre cuentas y demás, acuden cuatro pelanas de los cuales el 90% va a hacerle la ola y a tragar con todo lo que diga.
Creo que, en el fondo, la profesión tiene lo que se merece. Lo malo es que pagamos justos por pecadores
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