¿…Y QUIÉN DEFIENDE AL ABOGADO, SEÑOR DECANO?

En YouTube, en  un vídeo auspiciado por el Consejo Gral de la Abogacía, el Decano Herrero manifiesta abiertamente y sin tapujos que nuestro Colegio de Abogados no está para defender al colegiado y sí al justiciable.

Esta afirmación, desde el punto de vista de los colegiados rebasa cualquier frontera del despropósito y la vergüenza. Incluso se podría decir que roza la felonía sino la alcanza de pleno.

No debe de olvidar Señor Herrero que para defender al justiciable está el ABOGADO, y que a éste debe ampararle su Colegio al que sostiene con sus cuotas sometiéndose a sus premisas éticas y a sus estándares calidad en cuanto al servicio profesional prestado.

Parece ser que el actual Decano en funciones IGNORA, y espero que así sea y que no sea un premeditado acto de traición a sus compañeros, que el Colegio de Abogados está para defender al Abogado, de los poderes públicos, de la tiranía de los funcionarios de justicia e incluso de los propios justiciables que en numerosas ocasiones abusan de sus servicios y confianza.

Y en este caso concreto del Colegio gijonés, sirve a las ambiciones de un Decano con unas metas que él mismo considera superiores a la de mejorar la situación de los colegiados. Porque no se puede llegar a una conclusión d diferente cuando en su programa electoral manifiesta y se felicita de regir un servicio del turno de oficio bien remunerado y pagado en plazo razonable. No se puede tener una visión tan falsa y deformada de la realidad a no ser que se pretenda defender al poder político frente, o mejor dicho, contra sus propios compañeros.

¿Dónde se dirige el Decano por este camino? Él lo sabrá mejor que nadie, pero sí se puede adivinar que tal coqueteo con el poder puede rentarle un futuro puesto de poder y para ello él entiende que debe alinearse con el poder incluso en contra de la naturaleza de su Cargo, porque Roma no paga traidores, y Roma le puede tener reservado un despacho a una treintena de quilómetros de su actual.

No puede ser de otra forma cuando el Decano se opone abiertamente y en los Tribunales (en una clara maniobra ilegal) que los compañeros podamos discutir sobre las tasas judiciales y podamos arbitrar medidas de protesta y oposición. ¿Por qué esa defensa de las tasas por parte del Decano?.

Un Colegio que no defienda a sus miembros no tiene sentido para sus integrantes, ¿para qué entonces un Colegio? ¿Para defender al justiciable? No, porque las diferentes leyes procesales encomienda dicha defensa al abogado. ¿para qué, Señor Decano…? Cuéntenos…

Anuncios